Paco Martínez.

Tenerife, el 28 de mayo de 1907 – 24 de agosto de 1990. 


Artista de vanguardia que con el uso de la abstracción y la geometría en las figuras humanas marcó un legado imborrable en la llamada caricatura arbitraria o poética, donde predomina la metáfora.

Paco Martínez fue una figura importantísima en el desarrollo cultural de Tenerife, al participar en los encuentros del café El Águila, con artistas como Harry Beuster, Policarpo Néboa, Juan Galarza, José Morales Clavijo y Manuel Casanova, entre otros, quienes promovían el arte de vanguardia.

Es en 1968 en la VI Exposición Internacional de la Caricatura de Montreal, Canadá, al ganar el primer premio con su obra original dedicada a la actriz francesa Brigitte Bardot, que el nombre de Paco Martínez, adquiere relevancia mundial. Su propuesta creó escuela y sus dibujos y collages fueron publicados en los periódicos El Día y Jornada, de Tenerife.

De otro de sus collages más famosos, dedicado a Beethoven, dijo: “Me tomó ocho meses trabajar. Más de cuarenta notas antes de llegar al final. El secreto estaba en el escorzo. Había que girar la cabeza, dos tubos y distribuir los elementos”. Y qué decir al contemplar su obra de Albert Einstein, que se convierte en un cuadro apocalíptico, donde la explosión nuclear es la cabeza, que surge del hongo provocado por la bomba atómica, y la cuenca de los ojos le da un tono trágico.

Sus caricaturas marcaron un camino diferente, pues con una mirada dislocadora y original, creó su propio universo, donde se plasmó toda un simbología que se adelantó a su época.

En 1990, meses antes de fallecer, creó el cartel del Carnaval de Santa Cruz de Tenerife, una obra singular, donde un payaso despliega un cartel dentro del cartel, en el que otro payaso toca una balalaika rusa, acompañado por un bailarín varón transformado de mujer. Un toque de humor, típico de esas fiestas populares.