VICENTE RODRÍGUEZ LORENZO, ALCALDE DE PUNTAGORDA
Queridas lectoras y queridos lectores:
La llegada de la Navidad siempre trae consigo un aire especial, un soplo de ilusión que nos recuerda la fuerza de nuestras tradiciones y el enorme valor de la comunidad. Aunque cada pueblo de nuestras islas vive estas fechas de manera singular, todos compartimos la misma esencia: el deseo de reunirnos, de celebrar lo que somos y de mirar hacia el futuro con esperanza.
Desde Puntagorda, un rincón del noroeste palmero que llevo en el corazón, quiero enviarles un saludo lleno de afecto. Nuestro municipio, grande en espíritu, se transforma cada diciembre para acoger a familias, visitantes y amigos en un ambiente donde la cercanía, la hospitalidad y la alegría marcan cada encuentro.
Estas fechas nos invitan a abrir nuestras puertas y, sobre todo, nuestros corazones. Nos recuerdan que la verdadera riqueza de nuestras islas está en su gente: en quienes mantienen vivas nuestras costumbres, en quienes cuidan del entorno, en quienes trabajan día a día para construir una sociedad más solidaria, más justa y más humana. La Navidad es también un buen momento para agradecer a quienes, con esfuerzo silencioso, hacen posible que nuestros pueblos sigan creciendo y progresando sin perder su identidad.
En Puntagorda hemos preparado un programa navideño que nace del cariño de muchas personas y asociaciones. Actividades culturales, actos tradicionales, celebraciones familiares y espacios de encuentro que buscan no solo entretener, sino también fortalecer los lazos que nos unen. Porque, al final, la Navidad es eso: un recordatorio de que juntos avanzamos mejor, y de que compartir es siempre el camino.
A toda la ciudadanía de Canarias, y a quienes sienten de algún modo vínculo con nuestro municipio, les deseo unas fiestas llenas de paz, salud y momentos inolvidables. Que el año nuevo nos acompañe con serenidad, nos ofrezca nuevas oportunidades y nos encuentre unidos, con la voluntad firme de seguir construyendo hogares, pueblos e islas cada vez más prósperos y humanos.
Con todo mi afecto, reciban un cálido abrazo navideño.