Canalink contribuye a proteger a las ballenas a través del proyecto europeo ATLAS

Canalink, empresa pública dependiente del Cabildo de Tenerife a través del Instituto Tecnológico y de Energías Renovables (ITER), contribuye a la protección de las ballenas a través del proyecto europeo ATLAS, que utiliza los cables de fibra óptica para ayudar a comprender mejor el paisaje sonoro del océano, detectar el ruido submarino y proteger a las ballenas en el Atlántico Norte.

El proyecto Atlantic Tracking with Lightwave Acoustic Sensing (ATLAS) es una iniciativa de investigación europea que utiliza la tecnología de detección acústica distribuida (DAS). Esta innovadora tecnología funciona enviando pulsos de luz láser a través de cables de fibra óptica submarinos y detectando alteraciones anormales en estas señales ópticas.

Cuando el sonido o las vibraciones de ballenas, barcos, tormentas o terremotos se propagan en el medio marino y perturban el cable, modifican ligeramente el comportamiento de la luz. Una vez procesados y transformados, estos pequeños cambios en la luz reflejada permiten inferir las causas que provocaron esta variación en el cable.

Al convertir los cables de fibra óptica en sensores oceánicos, el proyecto ATLAS está creando una nueva forma de detectar mamíferos marinos, rastrear el ruido de los barcos para evitar colisiones entre ballenas y barcos, monitorizar la actividad sísmica y construir un futuro más saludable para el océano Atlántico.

Para el consejero delegado de Canalink, Rubén Molowny, “el proyecto ATLAS demuestra cómo las infraestructuras digitales pueden ir más allá de su función tradicional en las telecomunicaciones y convertirse en herramientas estratégicas para la investigación científica y la protección del medio marino”. En este sentido, destacó que “poner nuestra red de cables submarinos al servicio del conocimiento y la sostenibilidad es un ejemplo claro de cómo la innovación tecnológica puede generar un impacto positivo en el entorno”.

Molowny subrayó además que “desde Canalink estamos comprometidos con un modelo de conectividad responsable, que no solo impulse el desarrollo económico y digital de los territorios, sino que también contribuya a la conservación de los ecosistemas marinos”.