A sus 93 años, Pepe Dámaso sigue teniendo el brillo de un amanecer sobre el mar de Agaete. Habla con el entusiasmo de quien aún cree en la luz y en el arte como oficios de salvación. Su cuerpo puede haber envejecido, pero su mirada sigue siendo joven, curiosa, volcánica…
Nos recibe con su habitual mezcla de humor, sabiduría y ternura. Habla de la pintura como si hablara del amor y del amor como si fuera una forma de pintar,
Pepe Dámaso sonríe. Su voz tiene la calma de quien ya ha conversado muchas veces con la vida y con la muerte. Quizá por eso, cada año que pasa, parece un color nuevo en su paleta: más cálido, más sabio, más libre…
Este mes de diciembre, Pepe Dámaso celebra su cumpleaños con un nuevo calendario: Trece pinturas, una por cada mes y una impresionante portada con “Su Ángel del Cosmos”, una ventana a su universo cromático. Más que un calendario, parece un mapa de emociones, una invitación a recorrer el tiempo con los ojos del arte
Su calendario no mide los meses, sino la gratitud. En cada página hay una certeza: mientras él siga pintando, el tiempo también será arte.
- Celebramos con esta edición navideña del Crónicas los 93 años de Pepe Dámaso. Fue un 9 de diciembre de 1933… ese día llegó al mundo uno de los grandes artistas que ha dado esta tierra… ¿cómo ves el mundo que nos rodea con tanto visto y vivido?
En primer lugar, quiero decir que estoy muy feliz de hacer esta entrevista y celebrar mi cumpleaños con la revista Crónicas. Y lo segundo que quiero decir, es que si hablamos de mi nacimiento nos tenemos que remontar al año 33 y a mi Agaete querido, cuando mis padres echaron el polvo en las plataneras. Por lo tanto, soy producto de un acto de amor. Yo soy de los que piensan que los seres que han sido creados con amor, alegría y entusiasmo, salen estupendos. En definitiva, yo soy producto de ese instante maravilloso y de ese espacio, porque el contexto donde yo abrí los ojos, es ese.
. A mis 93 años diría que no me gusta en el mundo en el que estoy viviendo; no me refiero a Canarias, sino al mundo a general, pero desde mi personalidad optimista, fantasiosa, generosa, esperanzadora, tengo la esperanza de que se produzca un suceso de buena voluntad para que el mundo cambie.
- Pepe cuéntanos, ¿cuál es el secreto para conservar esa lucidez y buena forma física?
Eso es un misterio, quizás nos tendríamos que remontar a lo genético, a la génesis, a la creación, porque yo tengo conciencia desde niño de una formación, tanto religiosa como intelectual. Por otro lado, la influencia del Valle de Agaete como si fuera un Edén, de gente estupenda, de la Rama, del Dedo de Dios, etc., todo eso lo fui aglutinando y me ayudó a criarme. También quiero destacar el misterio de haberme encontrado con un sentido creativo de la existencia. Desde niño ya empecé a dibujar y a inventarme un mundo, fui muy creativo y eso unido a que he tenido salud y al cariño de la gente. No cabe duda que la parte intelectual de mi formación ha sido clave. La cultura, eso me ha salvado y eso salvará al mundo. Un artista que no esté documentado y no esté informado, se pierde en su misma búsqueda.
- Te defines como un “artista total”, has dominado el arte de la pintura, cine, poesía, escultura. ¿Cómo es posible dominar tantas disciplinas?
Yo creo que eso depende de la capacidad que tenga el creador, también un poco de las vanguardias y del arte contemporáneo, pero ahí me contradigo un poco porque si pienso en Leonardo da Vinci o en Miguel Ángel, ellos hicieron de todo.
En mi caso, empecé pintando del natural, pero me di cuenta de que tenía capacidad para hacer otras cosas. Pienso que el ser humano es creativo, que todos tenemos capacidad para crear, a eso hay que añadirle la perseverancia, la entrega, el entusiasmo, la pasión, hasta tus defectos, para ser tú y para expresarte. Todos tenemos cualidades y el arte total está en tener capacidad y fortaleza para hacerlo.
- Esta edición del Crónicas tan especial tiene como protagonista el calendario de Pepe Dámaso. ¿Cuándo pintaste estos signos zodiacales?
No recuerdo exactamente, pero hace más de veinte años. Es cierto que he elaborado otros trabajos similares con anterioridad, pero este lo hago en mi madurez, con el equipo de Crónicas y con un sentido.
En este trabajo el concepto me ha desbordado porque aparece un ángel, hay un sentimiento angélico, espiritual y astral.
Opino que lo interesante es ser creativo y tener capacidad para jugar con muchas posibilidades de lo que tienes entre manos, e incluso la equivocación, el error, te puede llevar a corregir. Yo me he visto delante del lienzo y de repente tener un error y decir, ¡ay, ¡qué bien!, porque el error puede ser eficaz. Es muy misterioso el sentido de crear. A esto hay que añadir que yo soy creyente y soy religioso, creo en la bondad y en la belleza de la creación.
También considero muy interesante la parte creativa de quien contempla la obra de arte, no siempre hace falta tener mucha preparación, ni ser un gran intelectual, pero hay quien tiene una intuición espiritual. Hay personas que te explican el cuadro y te dicen, ¡qué interesante aquel ángel o aquel caballo! Y yo digo, ¿dónde coño está el ángel y el caballo? Yo no lo quise hacer, no había un caballo. Es sorprendente como se transforma la obra a ojos del contemplador.
- En este calendario zodiacal también queda muy patente tu personalidad, tu canariedad. ¿Qué papel juega Canarias, la insularidad, las raíces en tus creaciones artísticas?
Aquí tengo que hablar del Archipiélago. En este calendario hay una cosa casi indigenista y una profundidad en el origen de lo astral; en los astros, en la galaxia, en el cosmos, por eso le pusimos el nombre de Cosmos. También un primitivismo, por ejemplo, el Acuario es una cerámica guanche donde se le echa agua, o Virgo, es el Ídolo de Tara, una especie de sacerdotisa de los guanches. Sin duda, hay mucha lectura, también está mi signo, Sagitario, donde no se me ve la cara pero hay el concepto de la flecha y que es casi abstracto, es decir, que tiene mucho juego en la apreciación de quien lo ve. Aparte de la estética, estoy muy contento de cómo está realizado, lo que lo han hecho tanto fotográficamente, la combinación del color, así como la técnica en esa portada misteriosa transparente para darle un sentido astral.
- Según tu fecha de nacimiento, eres Sagitario. ¿Crees en el horóscopo?
Claro que sí, más que creer que sí creo, es que me divierte mucho, me divierte pensar que los astros pueden influir. Es muy interesante ese divertimiento de meterte en los astros buscando unas concomitancias, un futuro que te va a venir. El hombre es muy novelero y quiere saber, yo lo encuentro hasta poético, tengo libros y creo que, otro de los atractivos de este almanaque y que me alegra mucho que lo tenga la revista Crónicas, es que tiene ese juego astral tan interesante, sobre todo lo espiritual.
En mi texto original explico ese sentido para el que quien lo reciba, lo lleve a ese mundo espiritual y a ese significado misterioso de una galaxia, de un ángel que te lleva de la mano y te cuida.
- Eres, sin duda, todo un referente del arte contemporáneo en Canarias. ¿Cómo lograste encontrar esa personalidad artística, con sello propio e indiscutible?
Eso yo lo medito muchas veces cuando veo mi carácter apasionado, mi vitalidad, que la gente me valora muchísimo. Me viene de la vida, me viene de haber vivido mucho y de haber tenido experiencias en mi quehacer e ir madurando todo ese camino que es muy interesante cuando tienes conciencia. Yo empecé casi desde niño a pintar y a partir de ahí la personalidad se ha ido domeñando, se ha ido cuidando y se ha ido corrigiendo. En cada cuadro, en cada escultura, en cada diseño, en cada imagen que le doy a los demás, me doy yo.
- Te defines de Agaete y Universal, ¿crees que te ha lastrado artísticamente haber elegido Canarias para vivir?
Todo lo contrario, yo elegí quedarme aquí, yo tuve una conciencia purísima y rotunda de querer quedarme en Canarias, para mí era más universal e importante que vivir en otro sitio. Si una obra de arte tiene capacidad de comunicación, no le hace falta vivir en Nueva York, Madrid o Francia para que se manifieste. Y, por otra parte, yo me di cuenta de que, en un artista, es esencial que el contexto donde vive se manifieste en su obra. Yo adoro Canarias, no puedo vivir sin Canarias, por eso sacrifiqué no ser tan famoso porque sabía que mi mundo humilde, transparente y lleno de amor por las Islas, iba a trascender más que si viviera en otro sitio.
- El arte para ti también ha sido una vía de reivindicación. ¿Cómo definirías el momento político e histórico actual? ¿Qué le dirías al mundo si ahora fueras joven?
Es importante que el pueblo canario tenga conciencia de su hermoso patrimonio, empezando por el patrimonio natural. Aquí no llueve mucho, aquí estamos en un clima siempre bueno, la gente es bondadosa, el paisaje es fantástico, tenemos el mar Atlántico, tenemos una arquitectura que ha evolucionado desde el volcán.
Los canarios nos tenemos que unir, por eso soy archipielágico, cada isla tiene una personalidad maravillosa, pero debemos defender nuestra tierra como a nuestra propia vida.
Es importante que nos reconozcan, al aislamiento, a que somos isla, a que tenemos una manera de ser. Muchas veces no nos entienden y ahí es otra manera en que nos lleva a que nos conozcan fuera, a que tengan cuidado y nos lancen pensando en que estamos con el mar rodeado por todas partes. Y a los jóvenes les diría que sean vanguardistas, que se jueguen el tipo, que se arriesguen, que sean perseverantes, que insistan. El error puede ser un hallazgo. Es importante que los jóvenes se informen
- Eres uno de los grandes del arte en Canarias. ¿Qué huella artística y personal te gustaría dejar el día de mañana a este mundo tan convulso?
Quiero dejar la huella de que soy un hombre bueno, una buena persona. Lo demás se da por añadiduras. Que la gente que ve mi pintura venga a mí y me vea que soy honesto y que aman las Islas Canarias.
- ¿Qué le pides a la vida a punto de cumplir tus 93 años?
Salud, salud, salud, en mayúsculas, salud, salud, salud. Salud, salud y salud. (repetido infinitas veces)
- ¿Te queda alguna asignatura pendiente?
Quiero seguir pintando, escribiendo, leyendo, dibujando, con proyectos. Tener ilusión, tener fantasía. Sí, tengo muchas cosas pendientes.
- Si pudieras invitar a una figura -viva o muerta- a pintar contigo durante un día, ¿a quién escogerías y por qué?
Aquí no hace falta que lo diga, sería mi gran maestro y amado amigo César Manrique. Un genio, que yo no lo soy. Él fue un visionario, casi todo lo que dijo sigue vigente. Hago un canto a su sabiduría, a su amor a Canarias, a sus gentes y a nuestra tierra. Me encantaría pintar con él, me dejaría retratar, viví cuarenta años con él, le echo de menos y en mis oraciones le rezo. Un día le pregunté si él tenía fe y me dijo, ¿cómo no voy a tenerla? si la naturaleza que tanto amo y defiendo es una maravilla, alguien tiene que estar detrás de todo esto.
- ¿Qué rincón de Canarias guarda tu secreto mejor guardado? El mar Atlántico, El Teide, el Dedo de Dios que se cayó y está en el fondo del mar. Yo tendría allí mi secreto.
- Por último, no quiero hacerte una pregunta, sino hacer una afirmación GRACIAS PEPE DÁMASO, por tu generosidad.
Gracias a ustedes porque yo creo en la comunicación, no solo la comunicación de tú a tú, sino la comunicación literaria. Y con respecto a la revista Crónicas, si tuviera que dedicarle algún piropo, es que es muy comunicativa en la imagen. Percibo el interés, no solo literario, sino el interés artístico, el interés de la imagen. Gracias a ustedes. Los quiero.