Por Andina Betancor
Las islas aparecen reflejadas en la cartografía desde hace siglos. Desde la noche del 29 de mayo, Gran Canaria cuenta además con un mapa sonoro y emocional gracias al legado que deja el Festival ‘La Isla de Mi Vida’ y más en concreto la gran producción musical, coreográfica y teatral ‘Attindamana’ (El sonido de un pueblo, el latido de una isla), estrenada en la Plaza de Santa Ana como homenaje contemporáneo a la identidad de los 21 municipios con la implicación de más de 500 artistas.
El Cabildo transformó la Plaza de Santa Ana de la capital insular en una suerte de caja de resonancia de la profundidad artística que atesora Gran Canaria. Además, el cartel puso de relieve el fuerte vínculo entre las raíces que se aferran al suelo de la tradición y el cielo infinito de las vanguardias, combinación que define la propia historia y el presente de Gran Canaria.
El presidente del Cabildo, Antonio Morales, agradece la implicación de los equipos de la Consejería de Desarrollo Económico, de Infecar, entidad organizadora, de la Fedac, de Presidencia y a la productora, Una Hora Menos, así como a los más de quinientos artistas, investigadores e investigadoras que se han involucrado en la iniciativa ‘Attindamana’ y en general del equipo humano que ha hecho posible el Festival ‘La Isla de Mi Vida’. El proyecto toma el relevo y expande el concepto del Festival Canariona.
La cita arrancó en el Parque de San Telmo, donde se inició un pasacalle que recorrió la Calle de Triana rumbo a la de Santa Ana con la Banda de Firgas y los Papahuevos, antesala del comienzo de ‘Attindamana’, una producción de gran formato bajo la dirección de un equipo colegiado que ha trabajado tejiendo redes entre diferentes artistas. En el núcleo de creación y dirección estuvieron Mario Vega, Belén Álvarez LAJALADA, Víctor Batista, Ner Suárez, Manuel Abrante, Ruth Sánchez o Javier Cerpa.
‘Attindamana’ se erige como una ambiciosa y decidida apuesta por cumplir un objetivo fundamental: trabajar en un nuevo y perdurable repertorio para la música popular canaria. Más allá de un evento único, se trata de una inversión en el patrimonio futuro, de crear un legado de 21 canciones que se instalen en el cancionero grancanario, sumándose a la base de la música popular para que pervivan en el tiempo.
Supone en definitiva una de las mayores concentraciones de talento artístico local vinculadas a un evento cultural insular que ha involucrado, entre otras entidades musicales y artísticas, a la Orquesta Filarmónica de Gran Canaria, la Parranda Araguaney, Umiaya, Mujeres D, Raíces Atlántikas, Los Serenquenquenes, agrupaciones folclóricas y colectivos municipales y más de cuarenta intérpretes vocales e instrumentistas. El cierre de la noche se centró en la presentación en primicia de la nueva edición de After Hours: The Mixtape. La iniciativa artística estuvo comandada en este caso por DJ Saot ST.