Lanzarote activa su mayor inversión hidráulica en décadas para transformar el sistema del agua

Lanzarote ha pasado en apenas dos años de gestionar la urgencia a planificar el futuro del agua. Bajo la presidencia del nacionalista Oswaldo Betancort al frente del Cabildo y del Consorcio del Agua, la emergencia hídrica ha permitido activar inversiones, ejecutar obras y reorganizar un sistema que arrastraba déficits históricos en una isla donde cada recurso cuenta.

La gestión del agua en Lanzarote ha entrado en una nueva etapa. No exenta de dificultades, pero sí marcada por un cambio de enfoque. Frente a años en los que faltó ejecución y planificación, la isla despliega ahora una estrategia que combina inversión, infraestructuras y coordinación institucional.

Desde 2023, coincidiendo con el inicio del mandato de Oswaldo Betancort, el Cabildo y el Consorcio del Agua han activado más de 65 millones de euros en actuaciones en marcha, ejecutadas o en ejecución en todo el ciclo integral del agua.

“Hoy Lanzarote ha pasado de no tener una planificación clara a ejecutar obras clave que están permitiendo reorganizar el sistema”, señala el presidente del Cabildo y del Consorcio del Agua, Oswaldo Betancort.

De la emergencia a la acción

El punto de partida era complejo. Redes envejecidas, proyectos pendientes y un sistema con pérdidas superiores al 55% reflejaban años de escasa intervención.

A ello se sumaba un problema añadido: los cortes de suministro, frecuentes en distintos puntos de la isla, que durante años no se comunicaban con claridad a la población.

La llegada del nuevo grupo de gobierno del Cabildo de Lanzarote (CC-PP) y la posterior declaración de emergencia hídrica permitió cambiar ese escenario. Activó financiación, agilizó trámites y situó el agua en el centro de la gestión pública.

El Consorcio del Agua de Lanzarote y el Consejo Insular de Aguas, órgano con representación de toda la sociedad insular, mantienen ahora una relación fluida de colaboración y de trabajo constante que sigue dando resultados. 

En el mes de marzo el Consejo Insular de Aguas ha impulsado más de 6,4 millones de euros en actuaciones para renovar redes de abastecimiento, obras de pluviales para evitar inundaciones en Arrecife y actuar en trabajos de drenaje y acondicionamiento en más de una treintena de barrancos en toda la isla.

“Estamos interviniendo sobre un sistema que llevaba años sin la inversión necesaria y que requería una actuación integral”, explica el consejero de Aguas, Domingo Cejas.

Un sistema que empieza a conectarse

Uno de los avances más relevantes es la transformación de la red insular. La finalización de la Línea Norte, con una inversión superior a los 6 millones de euros, permite mejorar el suministro en zonas especialmente sensibles.

A esta infraestructura se sumará la Línea Centro, en fase de licitación por 5,9 millones de euros, que permitirá cerrar el anillo hidráulico insular y aportar mayor estabilidad al sistema.

El objetivo es avanzar hacia una red interconectada, capaz de redistribuir el agua con mayor eficiencia y responder mejor a la demanda.

A este esquema se suman actuaciones como la mejora del abastecimiento entre El Cuchillo y Soo o la renovación de la tubería submarina que conecta Lanzarote con La Graciosa.

“Estas infraestructuras nos permiten reforzar el sistema y garantizar el suministro con mayor seguridad”, destaca Betancort.

Más producción y refuerzo al sector primario

El aumento de la producción es otro de los ejes de esta etapa. Desde 2023, Lanzarote ha incrementado en torno a un 12% el volumen de agua disponible.

La incorporación de dos nuevas desaladoras móviles en el verano de 2023 y la reciente incorporación de una nueva desaladora portátil de alta eficiencia, desarrollada por el Instituto Tecnológico de Canarias (ITC), para reforzar el riego agrícola con 2.500 m³ diarios con tecnología DESALRO 2.0, que bate récords mundiales de bajo consumo energético (1,794 kWh/m³), han supuesto puntos de inflexión para el aumento de la producción. 

Al igual que supondrá un nuevo impulso a la eficacia y eficiencia en la producción la instalación de miles de membranas de ósmosis inversa que elevarán la producción de agua potable entre 8.000 y 12.000 metros cúbicos diarios.

Este refuerzo se acompaña de medidas de apoyo al sector primario, con ayudas destinadas a abaratar el coste del agua agrícola y pesquera.

En paralelo, la zona de regadío del noreste de Lanzarote, en los municipios de Tinajo y Teguise, sufrirá un cambio de 180 grados gracias a una inversión de 24,4 millones de euros, procedentes de fondos Next Generation, para modernizar 300 hectáreas y beneficiar a 667 regantes. El proyecto, que se está ejecutando, contempla la construcción de una nueva desaladora, depósitos de almacenamiento, incorporación de energías renovables y sistemas de digitalización que permitirán optimizar el uso de agua regenerada.

“Estamos actuando en todas las fases del ciclo del agua, no solo en producir más, sino en distribuir mejor y aprovechar cada recurso”, apunta Cejas.

Inversión pública y apoyo a la ciudadanía

El despliegue de obras responde a una coordinación entre administraciones que ha permitido movilizar recursos y desbloquear proyectos.

El Gobierno de Canarias ha reforzado la financiación vinculada a la emergencia hídrica, mientras que el Estado ha prorrogado hasta 2027 el convenio de 4 millones de euros para actuaciones hidráulicas en la isla.

Este impulso ha permitido avanzar en infraestructuras clave como el saneamiento de El Golfo.

Junto a las grandes actuaciones, el Consorcio del Agua ha puesto en marcha ayudas para la ciudadanía, como la convocatoria de 250.000 euros para depósitos y aljibes en Lanzarote y La Graciosa.

“Estamos priorizando actuaciones que tienen impacto directo en la vida diaria de los vecinos”, señala Betancort.

El reto de la eficiencia

Pese al avance, el sistema sigue enfrentando un desafío estructural: las pérdidas de agua, que superan el 55%.

El incumplimiento de los objetivos del contrato ha llevado al Consorcio a iniciar el procedimiento para resolver la relación con Canal Gestión.

La mejora de la eficiencia se sitúa ahora como el principal objetivo de la próxima etapa.

“Reducir pérdidas y optimizar la red es fundamental para consolidar todo lo que se está haciendo”, afirma Cejas.

Un cambio en marcha

Lanzarote avanza hacia un modelo hidráulico más estructurado, con más capacidad de producción, una red mejor conectada y una planificación a medio y largo plazo.

El problema del agua no desaparece, pero empieza a abordarse desde una lógica distinta: inversión, gestión y previsión.

Una transformación que, bajo la presidencia de Oswaldo Betancort, está redefiniendo la forma en la que la isla gestiona su recurso más valioso.