Tengo el doble honor de hablar en nombre de diecinueve trayectorias distintas. Diecinueve caminos que nacen en lugares diferentes, con historias, sueños y retos únicos, pero que comparten una misma dirección: el compromiso con Gran Canaria y con su gente.
Sabemos que ningún reconocimiento es estrictamente individual. Detrás de cada uno de nosotros y de las entidades hay equipos, familias, colegas, amistades y comunidades que han hecho posible el trabajo por el que hoy se nos distingue.
Hoy se nos reconoce; en realidad, se reconoce a la sociedad que nos ha formado y a quienes nos enseñaron que el compromiso no se proclama, se practica. El mar nos rodea y nos acompaña.
Se refleja en Juan Francisco Fonte, que ha dedicado su vida a relatar la historia marítimo-portuaria de nuestra isla; en los pescadores que, a través de sus cofradías, salen cada madrugada a faenar, manteniendo vivo un oficio que es sustento, identidad y memoria.
En los consignatarios y estibadores, que sostienen la actividad portuaria con dedicación silenciosa y profesional. Y en las embarcaciones de vela latina que surcan nuestra bahía como símbolo de pertenencia, tradición y comunidad.
Se constata, asimismo, en el compromiso de María Ángeles Sánchez, promoviendo el movimiento vecinal que ha construido comunidad calle a calle, defendiendo espacios comunes y fomentando la participación ciudadana.
La riqueza cultural nos une y nos hace reconocibles: el cine y el teatro de Félix Sabroso; la escultura y el dibujo de Félix José Reyes; la artesanía de Blanca Rosa Sosa; y nuestras tradiciones y costumbres, promovidas por la Asociación La Salle-Auto de los Reyes Magos de Agüimes.
No es solo expresión artística, sino raíz compartida, un reflejo de quiénes somos y de dónde venimos. La ciencia nos inspira, mirando hacia arriba y hacia lo profundo, explorando los límites del conocimiento.
El Centro Espacial de Canarias, que conecta nuestra isla con la exploración del cosmos, y las investigaciones sobre nuestros océanos y el cambio climático de mi compañero de la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria, Alonso Hernández, nos recuerdan que vivimos en un territorio privilegiado y, al mismo tiempo, vulnerable, que requiere inteligencia y cuidado.
El deporte nos alienta, como el promovido por Sergio Miguel Camarero, que ha llevado el nombre de la isla a lo más alto mediante el voleibol; o el impulso de Arista Eventos-The North Face Transgrancanaria, en las carreras de trail running que recorren nuestras montañas y promueven valores de constancia, resiliencia y superación personal.
La implicación del tejido empresarial, especialmente en la hostelería y el turismo, sostiene uno de los pilares económicos de Gran Canaria, ofreciendo oportunidades y generando bienestar.
La entrega de las asociaciones que acompañan a personas con síndrome de Down, y la de Empleados de Iberia Padres de Personas con Discapacidad, que defienden derechos sociales y humanos.
La solidaridad de Josefa Milán, en su lucha por los derechos sociales, la igualdad de género y la justicia con las personas más desfavorecidas, y la de Francesca Albanese en su denuncia de la violación de los derechos humanos y del genocidio. Ambas nos recuerdan que, cuando en cualquier lugar del mundo la población civil padece violencia y pérdida. No hablamos de ideologías.

Hablamos de humanidad.
Hablamos del deber ético de no normalizar el dolor ajeno y de mantener viva la conciencia de que la paz y los derechos humanos deben ser una prioridad para todos. ¿Qué tienen en común trayectorias tan distintas?.
Que todas han decidido implicarse. Que todas han elegido aportar en lugar de permanecer al margen. Que todas han contribuido a construir comunidad, a fortalecer vínculos y a dejar una huella positiva en Gran Canaria.
Gran Canaria es una isla diversa. Es mar abierto y cumbre firme. Es tradición que se transmite e innovación que mira al futuro. Es empresa y solidaridad. Es esfuerzo y creatividad. Esa diversidad no nos divide; nos enriquece.
Nos enseña que el futuro se construye entre todos, con respeto y con compromiso.
Cada proyecto cultural que emociona. Cada información que se comparte.
Cada barco que sale a faenar. Cada investigación que amplía el conocimiento.
Cada empresa que genera empleo. Cada esfuerzo deportivo que inspira. Cada barrio que se organiza. Cada tradición que se preserva. Cada defensa de la dignidad humana. Cada acto sanitario que cuida la vida.
Son acciones que construyen nuestra sociedad, que se edifica en los gestos sencillos, en la cercanía y en la atención que nos prestamos unos a otros. Permítanme cerrar desde lo personal.
La pediatría nos recuerda que lo más valioso de nuestra sociedad son los niños. Cuidar de su salud no es solo una responsabilidad médica, como la que realizamos cada día en el Hospital Universitario Materno-Infantil; es un compromiso de toda la sociedad. Porque, como expresó el premio Nobel de la Paz Kailash Satyarthi, “proteger a los niños es proteger nuestro futuro”.
Sus sonrisas, su curiosidad, su alegría y su bienestar nos inspiran a continuar trabajando y a perfeccionar esta noble profesión. Reiterar nuestro agradecimiento al Cabildo de Gran Canaria por los honores y distinciones recibidos y por mantener viva esta tradición que fortalece nuestra identidad colectiva. A nuestras familias y equipos, por acompañarnos. Y a la sociedad grancanaria, porque es a ella a quien realmente pertenece este honor. Que Gran Canaria siga siendo una isla donde la ilusión, el esfuerzo y la solidaridad brillen en cada rincón. Muchas gracias.
En una noche cargada de emoción y gratitud, este discurso pone voz a quienes, con humildad y constancia, han dedicado su vida a los demás. Más que un reconocimiento, es un abrazo colectivo a las historias, los sueños y los valores que tejen el alma de Gran Canaria. Un homenaje sincero a la gente que, desde lo cotidiano, hace de la isla un lugar donde la solidaridad, el compromiso y la esperanza siguen floreciendo.
