Fuerteventura prueba el futuro del espacio aéreo europeo con drones y helicópteros volando juntos

En el horizonte de la aviación ya no solo se dibujan aviones y helicópteros. Los drones forman parte del presente y, sobre todo, del futuro. Pero para que puedan compartir espacio con las aeronaves tradicionales sin riesgos, es necesario crear un sistema que coordine todos esos vuelos. Esa es la razón de ser del U-Space, un conjunto de servicios digitales diseñado en Europa para que el tráfico aéreo del futuro sea seguro, eficiente y automatizado.

El pasado 26 de septiembre, en el Canarias Stratoport, ubicado en el Parque Tecnológico de Fuerteventura, se realizó la última demostración del proyecto europeo U-ELCOME en España. Durante varias horas, drones y un helicóptero de Emergencias del Gobierno de Canarias compartieron el mismo espacio aéreo en un ejercicio que simuló una situación de emergencia real.

La escena parecía sacada de una película de ciencia ficción: varios drones despegaron para reconocer un área donde se había producido un incidente. Detectaron la situación y activaron el protocolo correspondiente. Minutos después, un helicóptero despegó desde el Aeropuerto de Fuerteventura para intervenir en la operación. En la segunda parte del simulacro, desde el Hospital General se enviaron medicamentos que fueron transportados por drones hasta el lugar del suceso. Todo este entramado de vuelos se realizó en un espacio aéreo controlado y con la seguridad de que no se produciría ninguna interferencia. La clave estuvo en la coordinación digital a través de los servicios U-Space, que actuaron como una torre de control invisible para gestionar tanto a los drones como al helicóptero.

El U-Space forma parte del Cielo Digital Europeo y consiste en un conjunto de servicios digitales y procedimientos diseñados para permitir la gestión segura, automatizada y eficiente de drones, especialmente en áreas con gran densidad de tráfico o cercanas a aeropuertos. En España, ENAIRE ha sido designada como Proveedor Único de Servicios de Información Común (CISP). Su papel es fundamental como puente entre los servicios tradicionales de navegación aérea y los nuevos operadores de drones. A través de su plataforma U-Space facilita el intercambio de datos esenciales en tiempo real, asegurando la coordinación y la seguridad del espacio aéreo en los entornos donde se aplica este sistema.

La demostración de Fuerteventura fue el cierre a tres años de trabajo del proyecto U-ELCOME, en el que han participado 51 socios de toda Europa. Su objetivo ha sido probar en la práctica cómo se despliegan los servicios U-Space en diferentes escenarios: ciudades, aeropuertos, zonas rurales o entornos insulares como Canarias. En España, las pruebas se desarrollaron en ocho comunidades autónomas: Andalucía, Aragón, Canarias, Cataluña, Comunitat Valenciana, Galicia, Madrid y Navarra. Cada una de estas localizaciones permitió validar casos de uso distintos, desde vuelos de reparto logístico hasta apoyo en emergencias como la que se simuló en el Canarias Stratoport.

La iniciativa, coordinada por EUROCONTROL y financiada por la Unión Europea a través de la Agencia CINEA, ha demostrado que el futuro de la movilidad aérea pasa necesariamente por esta integración de aeronaves tripuladas y no tripuladas bajo un mismo marco digital.

La elección de Fuerteventura no fue casual. El Canarias Stratoport for HAPS & UAS se ha convertido en un centro de referencia en Europa para ensayar nuevas tecnologías aéreas. Desde pseudosatélites de gran altitud hasta drones especializados en transporte o vigilancia, sus instalaciones ofrecen un entorno único para probar soluciones innovadoras en condiciones reales. Este espacio ha permitido que proyectos internacionales como U-ELCOME validen sus avances en coordinación aérea, situando a Canarias como uno de los lugares clave en la investigación sobre el futuro de la aviación.

La imagen de drones y helicópteros volando juntos, sin interferencias y con protocolos de seguridad perfectamente coordinados, deja claro que el U-Space no es solo un concepto en papel. Es una realidad que empieza a tomar forma. En los próximos años veremos cómo estas tecnologías se extienden: entregas de medicinas en zonas remotas, apoyo en catástrofes naturales, vigilancia ambiental o incluso transporte de pasajeros con aeronaves no tripuladas. La demostración de Fuerteventura ha sido una ventana a ese futuro. Y lo más importante: un futuro en el que Canarias ya está jugando un papel protagonista.