Brasil vuelve a sonar en Las Palmas de Gran Canaria con la llegada de Tensamba, un festival que desde hace más de dos décadas tiende un puente entre el archipiélago y la inmensidad musical del gigante suramericano.
En su vigésima segunda edición, la capital grancanaria se convierte en octubre en punto de encuentro con la música brasileña a través de dos citas: el sábado 25 en el Teatro Guiniguada y el martes 28 en la Casa de Colón, dos escenarios donde tradición y vanguardia se entrelazan para ofrecer experiencias únicas.
La primera de ellas, el sábado 25 en el Teatro Guiniguada, reunirá al grupo de raíz grancanaria Choro das Ilhas y al pianista Antonio Guerra, una combinación que invitará al público a sumergirse en un repertorio de gran riqueza expresiva, lleno de matices, elegancia y calidez sonora.
El grupo grancanario Choro das Ilhas es una agrupación instrumental especializada en el choro, uno de los géneros más antiguos y representativos de la música popular brasileña. Un conocimiento musical que conecta de forma natural con la propuesta de Antonio Guerra, artista que explora diversos estilos, desde la música instrumental hasta la bossa nova y la samba, y cuya obra ha sido elogiada por su riqueza textural y su capacidad para generar atmósferas envolventes.

Asimismo, el martes 28 en la Casa de Colón será el turno de la cantante y compositora Camila Masiso. Masiso se ha consolidado como una de las voces del momento en el panorama musical brasileño. La Casa de Colón, con su patio y su historia ligada a travesías atlánticas, es un marco perfecto para un concierto de proximidad, de esos que permiten escuchar la voz sin filtros y entender cómo respira una canción cuando se canta a pocos metros.
Nacida en Natal (Brasil) y residente en Lisboa (Portugal), Camila Masiso es cantante, compositora e investigadora de la voz. Su carrera se ha caracterizado por contrastes y complejidades: el baile del carnaval y la introspección de Bethânia, el forró del acordeón y el jazz del piano, el acento potiguar y las sonoridades afro-diaspóricas.
De esta forma, octubre se alza como el mes de la cultura, de movimiento, de vecinos que cruzan Vegueta rumbo a un recital, de estudiantes que descubren una guitarra de siete cuerdas por primera vez, de visitantes que suman un concierto a su paso por Triana. Para quienes planifican sus semanas con tiempo, estas dos fechas de Tensamba ofrecen un itinerario sencillo y contundente: viernes en el Teatro Guiniguada y martes en la Casa de Colón.
Más sobre Tensamba
El festival Tensamba apuesta, dentro de su programación por dos noches únicas en la capital que invitan al público a escuchar con calma, a dejar que el ritmo se cuele por las calles del casco histórico y a celebrar un diálogo cultural reconocido en Las Palmas.
Tensamba nació como una declaración de amor a la música brasileña y hoy es parte del calendario cultural de la ciudad, un calendario que en otoño combina teatro, recitales, exposiciones y conferencias de raíz atlántica. La programación de octubre en Las Palmas encuentra en estas dos fechas un acento especial, porque el festival no solo acoge artistas, también activa espacios emblemáticos, fomenta la curiosidad cultural y suma diversidad a la oferta de la capital. El Guiniguada y la Casa de Colón se convierten este otoño en estaciones de un viaje que recorre el choro, la samba, la bossa y las sonoridades afro diaspóricas, con un pie en la tradición y otro en la experimentación
Este festival ha logrado establecer una conexión única entre las islas y Brasil, basada en la sensibilidad artística compartida y el vínculo que une ambos territorios: el océano Atlántico. Este elemento, no solo geográfico, sino cultural, ha sido clave para consolidar al festival como un referente que va más allá de la música. La diversidad y el amor por la cultura brasileña se celebran en cada rincón donde Tensamba se presenta, y su capacidad para integrar diversas disciplinas artísticas hace de cada edición una experiencia enriquecedora para todos los públicos, reafirmando su papel como motor cultural de la región.
