“Durante mucho tiempo se cocinó con lo que daba el suelo y permitía la economía de cada casa y, de esa necesidad, nacieron platos llenos de identidad”

El amor de Vanesa Delgado por la gastronomía canaria se gestó en su infancia y, más concretamente, de la mano de su abuela Consuelo. Es ahí, siendo una niña, cuando nace un vínculo, una curiosidad y lo que ella define como una auténtica pasión por la cocina canaria. También es así, fruto de esa pasión, como nace su blog de cocina “Las recetas que te cuento”. Una oportunidad para poder atesorar en un archivo digital las muchas recetas aprendidas a lo largo de su vida, especialmente las familiares y, al mismo tiempo, para dar respuesta a la petición de recetas por parte de sus allegados y concentrarlas en un mismo documento. Sin duda, para Vanesa, cada elaboración evoca un recuerdo, una vivencia, una historia ligada a nuestra tierra y a su rica despensa caracterizada por un producto propio, de calidad, de temporada y de esa variedad representada en los característicos paisajes de nuestras ocho islas. Cuando Vanesa hace referencia a un plato, a un producto o a una novedad gastronómica, no le gusta quedarse en la superficie, sino adentrarse en la historia de ese plato. Ir más allá de la enumeración de los ingredientes para conocer la historia y el porqué de cada uno de ellos. También es así como, además de asomarse al mundo digital con su blog, consigue adentrarse en el mundo literario con publicaciones como ´60 Recetas Canarias y otros Cuentos’ o ´Las recetas que te cuento´, libros en los que recoge la cocina aprendida y con los que transmite su forma de amarla. A Vanesa le gusta la sencillez en la cocina, considera que nuestra gastronomía tiene su origen en el aprovechamiento, en lo que daba de si la tierra, el mar, también en épocas de sequías donde nuestros antepasados se reinventaban para economizar ante la escasez. Le gusta poner en valor que la cocina canaria es identidad, que nuestros platos también son símbolo de nuestra idiosincrasia y que debemos mirar y admirar nuestra gastronomía con orgullo y sentimiento de pertenencia. Es así como lo transmite en sus libros, en cada artículo que publica en el periódico Canarias 7 y en ese blog de cocina que también podemos disfrutar a través de la web www.canarias7.es. Y es que, tan importante es la virtud de cocinar, como de difundir la riqueza de la gastronomía de nuestra tierra. 

1. ¿Recuerdas qué despertó tu pasión por la cocina?

Lo recuerdo perfectamente. Fue gracias a mi abuela materna, Consuelo, con quien pasaba horas y horas en la cocina de casa y de quien aprendí todo. Era mi patio de recreo.

2. ¿Eres de las que piensas que para entender de cocina hay que saber cocinar?

No necesariamente, conozco a mucha gente con un paladar de lo más afinado que jamás ha hecho ni un huevo frito. Cierto es que aporta más valor el hecho de saber cocinar a la hora de comprender una elaboración.

3. ¿Qué opinas de la eclosión gastronómica que están experimentando nuestras islas?

Pienso que ya era hora. A mi modo de ver, en las islas adolecemos de baja autoestima, no sabemos encontrarnos muchas veces nuestro propio ombligo, pero, cada vez más y con más fuerza, creemos en lo que hacemos y en lo que tenemos: producto único, cocina de territorio y recetas tradicionales de lo más singulares.

4. La cocina ha estado ligada tradicionalmente a la mujer, sin embargo, el éxito gastronómico está más asociado a los hombres. No se trata de restar méritos, pero ¿a qué crees que se debe esto? ¿Conciliación quizás?

Pues se debe a lo de siempre, la mujer históricamente estaba relegada a las tareas domésticas, menor acceso a la formación, a facilidades de crédito o emprendimiento, a obligaciones estructurales que dejaban poco espacio a lo que se quería en contraposición con lo que se debía y un grandísimo etcétera que, afortunadamente, empieza a cambiar.

5. Tienes varios libros publicados, ´Las recetas que te cuento´, ’60 Recetas Canarias y otros Cuentos’. ¿Qué papel juega la gastronomía en nuestra historia?

Es fundamental, desde nuestras recetas y sus ingredientes podemos explicar gran parte de nuestra historia y se puede incluso leer la evolución de las islas. En nuestra cocina están reflejadas las dificultades de la tierra, la capacidad de adaptación de quienes vivieron aquí y esa apertura al mundo que trajeron los puertos y nuestra condición insular. Durante mucho tiempo se cocinó, sobre todo, con lo que daba el suelo y con lo que permitía la economía de cada casa, y precisamente de esa necesidad nacieron platos llenos de identidad. Por eso la cocina canaria no solo alimenta: también cuenta quiénes somos, de dónde venimos y cómo hemos sabido transformarnos sin perder nuestra esencia.

6. ¿Qué es lo que hace rica a la gastronomía de nuestras islas y qué crees que marca la diferencia con respecto a otros lugares, comunidades autónomas o países?

En primer lugar, su identidad. Somos unas islas con producto propio, con un clima y unos paisajes muy distintos entre sí, y eso se traduce en una despensa enormemente diversa en muy poco territorio. Pero, además, nuestra cocina tiene algo muy valioso: nace de la sencillez, del aprovechamiento y de una historia marcada tanto por la tierra como por el mar.

7. ¿Qué papel juegan los productos de kilómetro cero en la cocina canaria?

Juegan un papel esencial, porque hablar de cocina canaria es hablar de cercanía, de territorio y de temporalidad. Los productos de kilómetro cero no solo garantizan frescura y calidad, sino que además sostienen al sector primario, protegen nuestro paisaje y ayudan a que la cocina siga estando conectada al origen.

8. ¿Qué receta es la que más te ha sorprendido? ¿Y la que más practicas?

Mi receta favorita entre las favoritas es el sancocho canario de mi abuela Consuelo. Ya irrepetible. La que más practico de nuestro recetario, el puchero canario.

9. ¿Cómo surge la idea de crear tu propio blog?

Pues, siéndote muy sincera, porque estaba hasta la coronilla de escribir mensajes a amigos o conocidos que me pedían recetas. Y eso podía pasar varias veces a la semana, así que, cuando explosionaron los blogs, creé el mío propio: primero por lo que te acabo de contar y segundo por tener un archivo digital y preservar todas esas recetas que había atesorado sobre todo de mi abuela.

10. ¿De qué forma la pandemia contribuyó al despunte de tu blog?

Fue fundamental. En aquel momento los lectores consumían mucho este contenido y cada día, a través de la web de Canarias7, compartía una receta diferente y eso llevó a que la gente agradeciera el recibir ideas para cada día.

11. ¿Qué opinas de la cocina minimalista?

La valoro mucho por su técnica y creatividad, pero no es la que más me emociona, salvo excepciones como Germán Ortega, chef de La Aquarela. Él es de otro planeta.

12. ¿Por qué crees que en Canarias no ha calado la cultura del vermut?

Empieza a ser más permeable, pero es que el canario es muy de sus señas de identidad y la cervecita, Dorada o Tropical, prácticamente insustituibles. Tiene que ver más con el arraigo que con el paladar.

13. ¿Qué comida no pedirías nunca en la calle porque sabes que no va a superar a tu receta casera?

Lo que nunca pediría en la calle son las croquetas de jamón. Y mira que lo he intentado, pero las mías que son receta de mi otra abuela, puedo decir, sin sonrojarme, que son espectaculares.

14. ¿Qué le dirías a esas personas que ya no encuentran motivación diaria para cocinar?

Pues que se están perdiendo momentos que estarían llenos de valor: cocinar es cultura y conocimiento, es creatividad, es salud si sabes emplear los ingredientes idóneos, es economía porque siempre será más barato «hacerlo tú mismo». Incluso es «mindfulness», porque el hecho de cocinar nos lleva a estar concentrados y nos coloca en el aquí y ahora.