Por Sabina Pérez
Las lluvias se convierten en un aliado de la seguridad hídrica, la soberanía alimentaria y la biodiversidad en Gran Canaria
Las presas de la isla comenzaron el año 2026 con más de 6 millones de metros cúbicos almacenados
Las lluvias con las que finalizó 2025 y con las que se abrió 2026 se tradujeron en el mejor regalo de Reyes Magos y en el más favorable augurio para el sector primario en 2026. De hecho, el presidente del Cabildo de Gran Canaria, Antonio Morales, ha subrayado que estas precipitaciones se han convertido en un aliado inesperado también para la seguridad hídrica y para la soberanía alimentaria en la isla, además de para la biodiversidad insular.
Los datos del Consejo Insular de Aguas de Gran Canaria, órgano dependiente del Cabildo de Gran Canaria, señalan que estas precipitaciones han permitido iniciar el año con más de seis millones de metros cúbicos almacenados en el conjunto de presas de la isla, incluidas tanto las que gestiona el Gobierno de la isla como las restantes.
Según los cálculos del Cabildo, las precipitaciones recibidas por la isla permiten garantizar el agua de riego en la práctica totalidad de las zonas agrícolas de la isla durante todo 2026 y durante el verano en las áreas de medianías orientadas al sureste y cumbres que presentan mayor necesidad.
Además, el paso de las distintas borradas, en especial la de mayor intensidad, ‘Emilia’, demostraron que la importancia de la prevención y la coordinación institucional ante cualquier alerta meteorológica.
En este sentido, y en el caso concreto del operativo para la borrasca ‘Emilia’, Antonio Morales puso de manifiesto que “los departamentos y equipos humanos que coordinan han jugado un papel esencial en la gestión de la alerta y sus consecuencias”.
“Queda de manifiesto como punto clave la anticipación, coordinación y preparación ante este tipo de eventualidades mediante medidas de protección civil que evitaron la exposición de la población”, manifestó el presidente del Cabildo, que indicó que sin dichas medidas los datos habrían sido de mayor impacto, dada la vulnerabilidad de la isla de Gran Canaria por sus características geográficas y la densidad y dispersión de la población.
“Quiero agradecer también”, agregó Morales, “la profesionalidad y la entrega de todas las personas que han formado parte del operativo. Nos sentimos orgullosos de cada uno y cada una. Y agradezco igualmente que la mayor parte de la población hiciera un ejercicio de responsabilidad ante el llamamiento que hicimos para limitar los desplazamientos”.