Las Fiestas Mayores de Arona reafirman el compromiso con las tradiciones y la identidad del municipio.

Música, folclore, devoción y encuentro vecinal protagonizaron una edición que volvió a reunir a distintas generaciones.

Las Fiestas Mayores de Arona volvieron a reunir durante estos días a vecinos y visitantes en torno a una programación pensada para disfrutar en familia, salir a la calle y compartir una de las celebraciones más importantes del calendario del municipio.

Las fiestas en honor al Santísimo Cristo de la Salud y Nuestra Señora del Rosario contaron con propuestas para diferentes edades y gustos, combinando los actos más tradicionales con música, espectáculos, actividades culturales y espacios para el encuentro. El Día de las Tradiciones volvió a ser una de las citas destacadas, poniendo en valor las costumbres, la música, los oficios y las expresiones que forman parte de la historia del municipio.

Más allá de cada actividad, estas fiestas fueron también una oportunidad para encontrarse con amigos, compartir tiempo en familia y disfrutar del municipio de una manera diferente. Para muchas personas fueron, además, una cita que forma parte de sus recuerdos y que esperan cada año.

La celebración de las Fiestas Mayores fue posible también gracias al trabajo de las personas, colectivos, empresas y equipos municipales que participaron en su organización y desarrollo. Una colaboración que permitió sacar adelante una programación amplia y mantener unas fiestas que forman parte de la vida de Arona.

Con el cierre de esta edición, quedó el balance de unos días de celebración y participación. Y, como ocurre cada año, también quedó el compromiso de mantener y mejorar una de las citas más importantes del calendario aronero.