Por María Doménech y Juan Carlos Mateu
Cuatro días después de la celebración del 40 aniversario de la llegada del hombre a la Luna, Canarias protagonizaba un avance científico y tecnológico de primera magnitud. El 24 de julio de 2009 el Observatorio del Roque de los Muchachos, en la isla de La Palma, acogía la inauguración del mayor cazador de galaxias del mundo. Después de nueve años de complicado trabajo e intensas negociaciones para garantizar su financiación, el Gran Telescopio Canarias (GRANTECAN), pro- movido por el Instituto de Astrofísica de Canarias (IAC), se estrenaba ante más de 500 invitados, entre ellos una importante representación de la comunidad científica. Los nuevos ojos de la ciencia, instalados en las cumbres de Garafía, a 2.396 metros de altitud, permitirían desvelar muchos de los secretos que permanecen aún ocultos al conocimiento humano, por ejemplo, el estudio de otras galaxias, el nacimiento de nuevas estrellas, los misterios de los agujeros negros o los orígenes del Universo.
El acto, presidido por los Reyes de España, comenzó con una visita al nuevo telescopio, cuyas características afianzarían a La Palma como balcón sideral abierto a una de las mejores panorámicas del cielo. Sus poderosas prestaciones disipaban cualquier duda sobre su eficacia: Un espejo compuesto por 36 elementos vitrocerámicos hexagonales posibilitaban el acopla- miento de una superficie equivalente a un único espejo circular de 10´4 metros de diámetro. En su construcción y montaje intervinieron más de un millar de personas y un centenar de empresas, y resultó decisiva la participación del Ministerio de Ciencia e Innovación, el Gobierno de Canarias, la Universidad Autónoma e Instituto de Astrofísica de México, la Universidad de Florida y la Unión Europea.
“Esto es una clara demostración de la capacidad científica y tecnológica de España”, subrayó en su discurso el Rey Juan Carlos; “Es la mayor infraestructura científica jamás construida en nuestro país”, destacó la ministra Cristina Garmendia; “Para tocar el cielo con las manos ha sido necesario el esfuerzo de todos y el concurso de tantos que un día tuvieron un sueño”, manifestó el presidente canario, Paulino Rivero; “Nuestros astrofísicos pueden codearse ya con los mejores del mundo”, sentenció Francisco Sánchez, director del IAC y artífice del hallazgo de las cumbres canarias para la astronomía moderna.
El Gran Telescopio Canarias, instalado sobre una superficie de 5.000 metros cuadrados, captó la primera luz del Universo en la madrugada del 14 de julio de 2007 en una ceremonia presidida por el Príncipe de Asturias, que en el año 2000 había colocado la primera piedra.