La Cámara autonómica impulsa la restauración de una obra histórica y completa la representación de las ocho islas con la incorporación de La Graciosa al conjunto escultórico
El Parlamento de Canarias atraviesa un momento de impulso en la valorización de su patrimonio artístico. Bajo la presidencia de Astrid Pérez, la institución ha situado la conservación, recuperación y actualización de sus obras como un eje relevante de su acción, promoviendo iniciativas que combinan el respeto por la historia con una mirada hacia el presente.
Una de las actuaciones más significativas ha sido la recuperación de un óleo atribuido al pintor palmero Manuel González Méndez. Durante años, esta obra permaneció oculta en el hemiciclo, cubierta por varias capas de pintura. Gracias a una intervención técnica compleja y rigurosa, ha sido posible rescatar una pieza fechada en 1906 que forma parte del imaginario visual del Parlamento.
El proceso se ha desarrollado en distintas etapas y ha requerido la labor de especialistas capaces de retirar hasta cuatro capas superpuestas sin comprometer la integridad del original. Está previsto que en agosto se aborde la fase final de restauración, que incluirá la consolidación de la policromía, la recuperación de zonas deterioradas y su protección definitiva.
Esta intervención responde también a criterios técnicos previamente señalados por el Cabildo de Tenerife, que había recomendado actuar sobre la obra para restituir la coherencia estética del hemiciclo. Más allá de su dimensión artística, el óleo adquiere relevancia como elemento clave dentro del relato histórico de la Cámara.
La estrategia patrimonial del Parlamento no se limita, sin embargo, a la recuperación del pasado. También incorpora nuevas iniciativas orientadas a completar la representación simbólica del Archipiélago. En este contexto se sitúa la incorporación de una escultura dedicada a La Graciosa, que permitirá que las ocho islas estén presentes en el conjunto escultórico de la entrada.


Hasta el momento, la obra de José Abad representaba únicamente a siete islas, una ausencia que, según ha señalado la presidenta, “ya no se corresponde con la realidad institucional de Canarias”.
El nuevo encargo ha sido confiado al escultor lanzaroteño Paco Curbelo, con una trayectoria consolidada de más de cuarenta años. Formado entre Canarias y Barcelona, su obra se caracteriza por la creación de piezas monumentales y el uso de materiales como el basalto, el mármol o el hierro. Su lenguaje artístico combina referencias a la tradición canaria con una interpretación contemporánea inspirada en el entorno natural.
La propuesta diseñada para el Parlamento mantiene la coherencia estética del conjunto existente, incorporando al mismo tiempo elementos propios de La Graciosa, como el burgado, símbolo representativo de la isla.
Esta actuación trasciende el ámbito artístico. Representa un reconocimiento institucional y un gesto de equilibrio territorial, reforzando la idea de que todas las islas tienen cabida en el espacio político común.

En conjunto, estas iniciativas evidencian una evolución en la manera de gestionar el patrimonio dentro del Parlamento. El objetivo ya no es únicamente conservar, sino también recuperar, reinterpretar y completar el relato institucional, haciendo visible lo que permanecía oculto e incorporando aquello que faltaba.
El Parlamento de Canarias alberga una destacada colección artística que recoge distintas etapas de la creación contemporánea en las islas, con obras de autores como César Manrique, Pedro González, Lola Massieu, Felo Monzón, así como esculturas de Martín Chirino y José Abad. De este modo, la institución consolida su papel no solo como espacio de representación política, sino también como referente cultural donde convergen historia, presente e identidad.