Un sentido homenaje a tres mujeres que han dejado una huella imborrable en la vida social, profesional y humana del municipio. Sonia Rodríguez, Mari Paz Gil y Dulce Milagros López —esta última a título póstumo— fueron las protagonistas de un acto cargado de emoción, celebrado dentro de la programación conmemorativa del Día Internacional de las Mujeres 2026.
La iniciativa, organizada por el Área de Mujer e Igualdad que dirige Vanessa Luis-Ravelo, quiso poner en valor no solo las trayectorias individuales de las homenajeadas, sino también su capacidad para inspirar, transformar y contribuir al bienestar colectivo desde distintos ámbitos. La ceremonia, celebrada el pasado viernes 27 de marzo en el espacio interior de la plaza de La Estación, reunió a representantes institucionales, familiares y vecinos en un ambiente cercano y profundamente entrañable.
El acto estuvo presidido por la alcaldesa Sandra Izquierdo, acompañada por la primera teniente de alcalde, Noemí García, y la propia Luis-Ravelo. Tampoco faltaron las concejalas de Turismo y Comercio, Candelaria Regalado y Leni Ávila, quienes arroparon con su presencia un reconocimiento que trasciende lo simbólico para convertirse en memoria colectiva del municipio.
La primera en recibir el reconocimiento fue Sonia Rodríguez. Su semblanza, leída por Almudena Gutiérrez, dibujó el perfil de una mujer valiente, coach y terapeuta emocional, cuya historia personal ha logrado trascender fronteras. Su lucha por visibilizar el síndrome de Moebius la ha convertido en un referente de superación, resiliencia y empoderamiento. Rodríguez representa hoy una voz firme contra la discriminación y la exclusión, un ejemplo vivo de cómo transformar la adversidad en motor de cambio. La alcaldesa fue la encargada de hacerle entrega del detalle conmemorativo, en uno de los momentos más emotivos de la jornada.
A continuación, el protagonismo recayó en Mari Paz Gil, cuya trayectoria fue presentada por la concejala de Igualdad. Enóloga de profesión y actual gerente del Consejo Regulador de Vinos de la D.O. Tacoronte Acentejo, Gil acumula más de un cuarto de siglo de dedicación al sector vitivinícola. Su trabajo ha sido clave en la modernización, promoción y mejora de la calidad de los vinos de la comarca, consolidándose como una figura respetada y admirada dentro y fuera de Tenerife. Su compromiso constante con la innovación y el asesoramiento técnico ha contribuido a elevar el prestigio de los vinos locales. Luis-Ravelo le hizo entrega de la distinción anual, en reconocimiento a una carrera marcada por la excelencia.
El momento más íntimo y conmovedor llegó con el homenaje a Dulce Milagros López. La trabajadora social del Ayuntamiento, Ana Correa, fue la encargada de recordar su legado, trazando un retrato lleno de afecto y admiración. López dedicó gran parte de su vida al servicio público, destacando por su compromiso con los colectivos más vulnerables. Fue presidenta de la Asociación de Amas de Casa de Tacoronte y una figura clave en el desarrollo de políticas sociales en el municipio.
Su impulso fue decisivo en la creación del Centro Ocupacional “Naranjos de Luz”, además de otros proyectos que contribuyeron a construir unos servicios sociales más cercanos, inclusivos y adaptados a las necesidades reales de la ciudadanía. Su vocación la llevó también a asumir responsabilidades políticas, convirtiéndose en septiembre de 2003 en la primera alcaldesa accidental de Tacoronte, en sustitución del entonces alcalde Hermógenes Pérez.
El reconocimiento fue recogido por su hija, Yanira Pérez, quien agradeció emocionada el gesto institucional y la memoria hacia su madre, subrayando el orgullo familiar por este homenaje. Sus palabras pusieron voz al sentimiento compartido por muchos vecinos que aún recuerdan la cercanía y entrega de López.
El acto concluyó con un mensaje de cierre de la alcaldesa, quien destacó la importancia de visibilizar referentes femeninos locales como motor de inspiración para las nuevas generaciones. La velada se cerró con la actuación musical de Jess Fraser, que puso el broche final a una jornada marcada por el reconocimiento, la memoria y la emoción compartida.