La revolución de las guaguas en Tenerife

Récord de viajeros, inversión triplicada y una red reforzada consolidan el mayor cambio en el transporte público de la isla en décadas

TITSA transportó en el 2025 a más de 87 millones de viajeros, la cifra más alta de su historia. Nunca antes tantas personas habían utilizado el transporte público en la isla. La presidenta del Cabildo de Tenerife, Rosa Dávila, lo resumió como “un año decisivo en el que se han batido récords y se ha consolidado el impulso que hemos dado al transporte público”.

El dato no es solo simbólico. Representa un aumento de cinco millones de pasajeros en un solo año y confirma una tendencia sostenida que ha cambiado el papel de la guagua en la vida cotidiana de la isla.

Este crecimiento no se explica por un único factor, sino por una combinación de decisiones que han modificado las bases del sistema. La inversión pública, la ampliación de la flota, el aumento de las frecuencias y la gratuidad han contribuido a transformar un modelo que durante décadas estuvo condicionado por la dependencia del vehículo privado.

Durante años, el transporte público ocupó un papel secundario. Era una opción útil, pero limitada. Hoy, esa percepción comienza a cambiar.

TITSA transportó en el 2025 a más de 87 millones de viajeros, la cifra más alta de su historia

Inversión

El cambio tiene un origen claro: la inversión. En apenas dos años y medio, el Cabildo ha destinado más de 135 millones de euros a TITSA, una cifra que triplica la inversión del mandato anterior.

Dávila lo expresó con claridad al destacar que estas cifras “definen tres años intensos de trabajo en los que hemos hecho una inversión sin precedentes en TITSA, un 300% por encima del mandato anterior”. Y detalló la diferencia con precisión: “Se ha pasado de los 47 millones que destinó el Gobierno anterior en su mandato, a los más de 135 millones que hemos invertido nosotros en dos años y medio de gestión. Una diferencia de 88 millones”.

Este aumento de recursos ha permitido renovar y ampliar la flota, reforzar las líneas existentes y preparar el sistema para el crecimiento futuro.

Desde 2023, se han incorporado 351 nuevas guaguas, algunas de ellas diseñadas para transportar a un mayor número de pasajeros en las rutas con más demanda. La renovación no responde solo a la necesidad de sustituir vehículos antiguos, sino a la voluntad de construir un sistema más robusto y eficiente.

El aumento de la capacidad es evidente. “Pusimos a disposición de la población 160 millones de plazas, el doble de las que finalmente se ocuparon; es decir, preparamos a TITSA para duplicar la capacidad”, explicó la presidenta.

Esta estrategia revela una decisión clave basada en anticiparse al crecimiento y evitar que el sistema se vea desbordado por su propio éxito.

Recientemente la presidenta del Cabildo anunciaba la adquisición de las últimas 34 unidades, de las que siete son completamente eléctricas. Se prevé que todas estén disponibles a mediados de 2027. Antes llegarán las 70 guaguas que se adquirieron en 2025, y que incluyen las 13 de doble piso que recorrerán la TF-1 y la TF-5, con el objetivo de descongestionar el tráfico en estas vías.

Más guaguas, más opciones

La transformación también se percibe en la frecuencia del servicio. Cada día se realizan 713 viajes más que en 2022.

Este aumento tiene consecuencias directas para los usuarios. Menos tiempo de espera, más opciones de desplazamiento y mayor flexibilidad.

El transporte público deja de ser una alternativa condicionada por horarios limitados y se convierte en una herramienta integrada en la vida cotidiana.

La ampliación del servicio se refleja también en los datos operativos. En 2025, las guaguas de TITSA recorrieron más de 42 millones de kilómetros, la cifra más alta registrada hasta ahora.

La consejera de Movilidad, Eulalia García, destacó la dimensión de este avance: “Hemos superado por primera vez la barrera de los 40 millones de kilómetros recorridos, completando un total de 42 millones de kilómetros, 6,5 más que en 2024”.

También el número de viajes alcanzó un nuevo récord. “Se hicieron casi 100.000 más que el año anterior, logrando alcanzar por primera vez los dos millones”, señaló la consejera.

Estas cifras reflejan un sistema en expansión, que ha ampliado su alcance y su capacidad de respuesta.

Cada día se realizan 713 viajes más que en 2022

El efecto de la gratuidad

La gratuidad del transporte público, introducida en enero de 2023, ha sido uno de los factores determinantes en este crecimiento.

Desde su puesta en marcha, el número de pasajeros ha aumentado en 40 millones.

Para Dávila, el impacto es evidente, y es que esta medida “demuestra que está contribuyendo a descongestionar las carreteras y a fomentar el uso del transporte público, por lo que es irrenunciable”.

El cambio no es solo económico. Es cultural, ya que miles de personas han incorporado la guagua a su rutina diaria. Estudiantes, trabajadores y ciudadanos que antes dependían del coche han encontrado en el transporte público una alternativa viable.

El aumento de usuarios ha reforzado el sistema, creando un círculo virtuoso: más pasajeros justifican más inversión, y más inversión mejora el servicio.

El crecimiento del transporte público no sería posible sin el refuerzo de la plantilla. Desde 2022, TITSA ha incorporado 376 nuevos profesionales, alcanzando un total de 2.196 trabajadores.

Para García, este refuerzo ha sido esencial. Estas cifras “han ido acompasadas de un refuerzo de la plantilla, a la que se han incorporado 376 profesionales desde 2022, alcanzando las 2.196 personas”.

Conductores, técnicos y personal de mantenimiento forman parte de una estructura que garantiza el funcionamiento diario del sistema.

Detrás de cada trayecto hay una organización compleja, sostenida por miles de decisiones y acciones coordinadas.

Más movilidad, menos emisiones

El aumento de la actividad no ha supuesto un incremento proporcional de las emisiones. Al contrario, el sistema ha mejorado su eficiencia ambiental.

Dávila destacó este avance como uno de los logros más relevantes: se ha conseguido avanzar “reduciendo las emisiones de CO2 un 7,66% entre 2024 y 2025 gracias a una red más eficiente y moderna, y pese a haber recorrido 2,3 millones de kilómetros más que en 2024”.

Este dato refleja un cambio significativo. Transportar a más personas con menor impacto ambiental es uno de los objetivos centrales del transporte público.

Cada usuario que opta por la guagua reduce la presión sobre las carreteras y contribuye a un sistema más sostenible.

El cambio no es solo económico. Es cultural, ya que miles de personas han incorporado la guagua a su rutina diaria

Un cambio cultural en marcha

Durante décadas, el coche fue el eje de la movilidad en Tenerife. Hoy, ese equilibrio comienza a modificarse. El transporte público gana protagonismo como alternativa real.

La presidenta lo expresó en términos de futuro, al precisar que “estamos preparando a TITSA para la movilidad del futuro con una inversión sin precedentes”.

Y añadió que el objetivo es claro, ya que “estamos preparando a TITSA para el futuro, dotándola de recursos y las herramientas necesarias para ofrecer un servicio de guaguas más capaz, centrado en mejorar la experiencia de los usuarios”.

El mensaje no se limita a la gestión institucional. También interpela a la ciudadanía. Dávila hizo un llamamiento directo a la población a “sumarse a esta revolución verde, que es imparable”.

La frase resume el sentido de este proceso. No se trata solo de aumentar el número de guaguas o de alcanzar cifras récord de viajeros. Se trata de transformar la forma en que una isla se mueve.

Cada guagua llena refleja una decisión individual, pero también el resultado de una transformación colectiva. Un cambio que avanza de forma progresiva, visible en cada parada, en cada trayecto, en cada rutina que deja de depender del coche.

La revolución del transporte público en Tenerife no ha ocurrido de un día para otro. Pero ya está en marcha. Y, por primera vez en décadas, el futuro de la movilidad en la isla parece avanzar sobre ruedas.