Una Navidad para renovar la esperanza

ASTRID PÉREZ BATISTA
Presidenta del Parlamento de Canarias

La Navidad es tiempo para compartir, para el reencuentro, para fortalecer los lazos que nos unen como sociedad. Estos días del calendario debemos hacer un parón del ajetreo habitual para celebrar en familia, recordar con gratitud lo vivido y mirar hacia el futuro con ilusión y esperanza. También para reflexionar y hacer balance.

Desde el Parlamento de Canarias, las diputadas y los diputados miramos hacia atrás y repasamos los hitos de este año. Han sido doce meses de una actividad incesante en la que es la primera institución canaria, el lugar donde se fraguan los acuerdos que dan lugar a las leyes que sostienen a la ciudadanía.

Como presidenta de la Cámara legislativa no puedo más que mirar para atrás con orgullo, dejando un Parlamento más abierto que nunca a la sociedad. Todo un récord de actividad que se refleja en el número de actos que hemos acogido y celebrado con casi una treintena de jornadas y acciones, dando voz a distintas causas sociales e iniciativas que también quedan latentes en las 20 veces que hemos iluminado nuestra fachada para apoyar distintas causas.

Renovamos nuestro compromiso con el trabajo diario que se desarrolla en la Cámara para avanzar en leyes que contribuyan a mejorar la vida de todas las personas del archipiélago. Este año se han aprobado seis leyes, entre ellas la Ley de Volcanes, y recientemente la Ley de Ordenación del Uso Turístico de Viviendas.

Unas leyes que nacen del esfuerzo que se construye desde el diálogo y el consenso entre diputados y diputadas, conscientes de que las mejores soluciones nacen del acuerdo, la escucha y la responsabilidad compartida.

En Canarias, estas fechas adquieren un significado muy especial. En cada isla, en cada municipio, en cada rincón del archipiélago, la Navidad se vive con la alegría, la cercanía y la solidaridad que caracterizan a nuestro pueblo. Desde las luces que adornan nuestras calles hasta las tradiciones que llenan los hogares, como los belenes, los villancicos o los encuentros familiares, todo nos recuerda el valor de lo que somos: una tierra acogedora, diversa y profundamente unida por el afecto y el respeto.

Nuestro cariño se extiende también a todos los canarios y canarias que, desde distintos lugares del mundo, mantienen viva la memoria y el espíritu de nuestras islas. A quienes celebran lejos de su tierra pero conservan en su corazón el sonido del mar o la silueta de nuestros paisajes.

Que el 2026 sea un tiempo de prosperidad, salud y trabajo para todos los ciudadanos y ciudadanas de Canarias. Que nos permita seguir construyendo juntos unas islas más solidarias, más justas y más sostenibles, donde nadie se quede atrás.

Renovemos esta Navidad el compromiso con nuestra tierra, con nuestra gente y con el futuro de Canarias. Que la esperanza siga siendo la luz que nos guíe.

Feliz Navidad y un próspero año nuevo.