ASIER ANTONA GÓMEZ, ALCALDE DEL AYUNTAMIENTO DE SANTA CRUZ DE LA PALMA
La celebración del misterio del nacimiento de Jesús adquiere en Santa Cruz de La Palma un sabor que distingue este ciclo festivo en el conjunto de las islas. Nuestra ciudad suma con otros pueblos una de las tradiciones más antiguas vinculadas a la celebración: la del montaje de la representación de la natividad del Mesías en la ciudad de David, que cuenta con varios ejemplos señeros en las diferentes parroquias de la jurisdicción, como el nacimiento barroco que desde hace años se encuentra expuesto durante todo el año en el Museo del Camarín de Nuestra Señora de las Nieves, o el de la matriz de El Salvador, cuyas figuras principales forman parte del rico patrimonio escultórico legado por el imaginero Aurelio Carmona López (Santa Cruz de La Palma, 1826-1901).
La tradición de armar el nacimiento adquiere además una dimensión folclórica que se ha acomodado al calor de la intimidad doméstica con una preparación y elección de motivos y figuras que favorecen su transmisión en familia de una generación a otra. Asimismo, otros artistas del belenismo aportan sus creaciones en espacios susceptibles de ser visitados por el gran público en una suerte de exposición colectiva en la que se exhiben variadas técnicas y estilos en sana competitividad a la palmera.
A las representaciones del misterio, marca del mesianismo de Jesús, nuestra ciudad se ve sumergida en una sonoridad que hunde sus raíces en la introducción de las melodías e instrumentos por los colonizadores españoles y su parcial convivencia con las tonadas de la población indígena awara. Nace de ahí un proceso de fusión cuya huella perdura en los repertorios pastoriles conservados, como en otros enclaves insulares, en la parroquia de Las Nieves: tocan, cantan y bailan al Niño a ritmo de tajaraste y del sirinoque con acompañamiento instrumental de flauta y pitos (hoy en parte sustituidos por la bandurria para seguir la melodía), tambor y castañuelas.
Estos repertorios, que han llegado con letras propias atesoradas por el romancero y otras fuentes literarias, han de añadirse inevitablemente a otros modelos musicales rondallísticos, reintroducidos en Santa Cruz de La Palma en la Navidad de 1947-1948 por algunos estudiantes palmeros retornados de su periplo universitario en La Laguna, quienes además poner nueva banda sonora a las misas de luz dieron voz y cuerdas a la noche capitalina en sus hoy tradicionales rondas. Su arraigo como elemento propio fue reconocido por el Cabildo Insular de La Palma 2022 con la distinción de Medalla de la Isla de La Palma. La popularización de obras como Anunciar, Pastores y zagalas y Venid, pastorcillos arranca desde entonces.
Entre los desfiles escénicos, la Cabalgata de los Reyes, programada desde 1915 por iniciativa del Batallón de Cazadores La Palma número 20 y del Real Club Náutico, constituye otro de los capítulos destacados a nivel regional por tratarse de la comitiva de este género más antigua de las conservadas en las islas.
Con este baje cultural y religioso, Santa Cruz de La Palma afronta la Navidad 2025-2026 con la alegría de siempre y con la confianza en un año nuevo cargado de deseos cumplidos.